Meis

Marzo 7th, 2011  |  Published in| the_category Artigos de Vila Fariña

Xosé Luis Vila Fariña, Cronista Oficial do Concello de Vilanova de Arousa SAN LOURENZO DE NOGUEIRA MEIS (Xornal Diario 15 de febrero de 1991) Por X. L. Vila Fariña Unos siete mil habitantes se esparcen entre las parroquias de Santa María de Paradela, San Lourenzo, Santo Tomé y San Vicente de Nogueira, San Salvador, San Martiño de Meis y Santa María de Armenteira, alcanzando la superficie municipal unos 52 km2. Delimitado por los concellos de Vilanova de Arousa, Portas, Barro, Poio, Meaño y Ribadumia, el municipio de Meis abarca la parte noroccidental del Castrove llegando a orillas del Umia en la parroquia de Paradela, lo que le permite participar de las fuertes pendientes que originan las laderas del Castrove en su descenso sobre la vega del Umia, y de la suave topografía que domina en ésta. En el terreno económico, su base es el sistema agrario de pequeñas explotaciones, y orientándonos hacia la comercialización, importante es su famosa feria ganadera que se celebra en O Mosteiro los días 9 y 24 de cada mes, con área de influencia en todos los municipios limítrofes. Ciñéndonos a las etapas prehistóricas en la zona, reseñemos la copiosa abundancia de castros, tales como los de Gondes, Castrove, San Cibrán, Caxín, en Armenteira, juntamente con los de Paradela, San Paio (en San Vicente), el

petroglifo de Campo de Cepo, etc. La presencia romana queda circunscrita al ara hallada en su día en la parroquia de Santo Tomé de Nogueira. Ya entrando de pleno en la historia, los documentos medievales hacen referencia a que en el año 1114 Ramiro Muñiz donó a la catedral compostelana la mitad de la parroquia de San Martiño de Meis, o Meix, en la terminología latina de la época. Se sabe que a comienzos del siglo XVII, esta feligresía, en parte era representación del monasterio de Poio. Una fecha histórica no sólo en el municipio sino en toda Galicia, es la de la fundación del monasterio de Santa María de Armenteira, en un enclave natural único y aureolado de míticas leyendas, propias de las tierras del Salnés. Don Ero viene siendo el fundador de tan importante cenobio saliniense. Las obras de su iglesia tal como lo demuestra en uno de sus trabajos Carlos Valle, se iniciaron el 16 de junio del año 1167, finalizando en torno a los años 1220-25. El monasterio en sí parece que comenzó a funcionar en 1150 bajo la influencia del dicho Don Ero -el mismo que escuchó la melodía de un pajarillo durante 300 años- rigiéndose por la orden del Císter, fundada en aquellas kalendas por San Bernardo de Claraval. Hoy, pasado el esplendor del monacato saliniense, y tras la tormenta de la Desamortización de Mendizábal, el cenobio de Armenteira se viste de gala cada año por la festividad de Nuestra Señora de las Cabezas, en torno a las celebraciones pascuales. La ingente cantidad de fieles que allí acude, constituye hoy en día una de esas incomprendidas muestras de religiosidad popular, tan propia de nuestra arcana y mística Galicia, a caballo entre lo herético y lo sagrado. Pazos y casas solariegas se esparcen por la geografía de este bello rincón del Salnés. San Martiño cuenta con los pazos de Sabarís y el de Escudeiro, y en San Lourenzo los de Güimil de Caamaño, con sus capillas de Santa Lucía y San Miguel, la Casa de Payandes, descendiente de los Caamaño de Caticovas. En San Vicente los pazos de La Saleta y el de Caticovas. Pero de las parroquias de Meis, la paceña por antonomasia es la de Paradela. Los nombres de A Moroza, Pompeán, Quintáns, Casal de Ríos, Señoráns Darriba, Señoráns Dabaixo, A Granxa, Carballa, Bouza, etc., valen para dar un ejemplo de lo que afirmamos. No podemos finalizar nuestro recorrido por Meis sin hablar de la célebre y preciosísima capilla de O Mosteiro, único testimonio pétreo que nos queda del monasterio de Santa María de Nogueira, fundado como cenobio benedictino por el conde Paio González en el siglo X. En la Bula del Papa Anastasio IV (año 1154), figuraba entre las posesiones de la sede compostelana, y sabemos que en el año 1387 dependía del monasterio de San Martín Pinario. El ábside puramente románico de dicha iglesia es del año 1150. Parece ser que perteneció a los Templarios, y una vez suprimidos éstos, a la orden de San Juan de Jerusalén, hasta que con el tiempo pasó a la casa de Monterrey. Resumida queda la historia de este gran municipio de O Salnés. Necesita de un profundo estudio del mismo, pues aquí se hallan muchas de las claves para conocer no solamente la historia local, sino uno de los eslabones más importantes de la historiografía gallega.

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